martes, 23 de junio de 2015

T I E M P O

Hay tantas cosas en mi mente que no se exactamente por dónde empezar.
Todos, en algún momento tenemos el dolor de un desamor.
Todos, y quizás algunos más de una vez, hemos perdido la razón.
Quisiera decir que vivo el día a día como si no fuera a existir un mañana,
pero palabras, acciones, sonrisas, abrazos, incluso algún te quiero se quedan guardados.
¿Para qué?
Tal vez esa es la pregunta que he estado esperando, de alguien, y tal vez ese alguien debía ser yo.

Quisiera poder atesorar cada uno de los momentos vividos, cada una de las sonrisas dadas.
Quisiera poder recordar el día de mañana como lucía yo, como lucía aquél chico que pasó cantando bajo la ventana.
Quisiera tener el poder de adivinar el tiempo perfecto para decir o hacer algo, quisiera tener el poder de volver al pasado.
¿Por qué?
Por que aveces una sola vez no es suficiente, y aveces, solo aveces, quisiera que aquellos recuerdos cobraran vida nuevamente.

Tengo un millón de palabras guardadas,
Tengo más de un par de abrazos negados,
Tengo más de tres cuartillas que sin querer he olvidado.

Ahora, sin buscarlo, las palabras se agolpan contra mi garganta y mis manos no terminan de plasmar palabra tras palabra en un papel.

miércoles, 17 de junio de 2015

Sonríe.

Sonreír, simplemente sonreír.
Así, una sonrisa sincera, así, sin más.
Una sonrisa desde el corazón, capaz de capturar la esencia primordial del alma en un segundo, en un instante. 
Una sonrisa cálida y llena de amor, de simpatía, de alegría .
Una sonrisa capaz de cautivarte, de contagiarte, de animarte, de enamorarte.
Una sonrisa con el poder de cambiar el mundo, y tal vez no todo el mundo, basta con que decidas regalarme esa sonrisa para cambiar mi mundo.